miércoles, 17 de mayo de 2017

Posteo 3: Redacción de noticia actual acompañada con imagen editada



¨WHATSAPP DE COLORES¨, LA NUEVA ESTAFA VIRTUAL



En las últimas horas se dio a conocer la existencia de una página web que se hace pasar por el reconocido servidor de mensajería instantánea e instala publicidad maliciosa en los dispositivos móviles.

Sin dudas WhatsApp ocupa el primer lugar por excelencia en el mundo de las aplicaciones, no solo por la cantidad de usuarios alrededor del mundo que la frecuentan, sino también por la cantidad de imitaciones que ésta tiene. Replicas que engañan con nuevas funciones, promociones, recursos y otras herramientas para conseguir datos, información de otros contactos o perjudicar al usuario.

Imagen extraída de ANDROIDPHORIA
El famoso ¨WhatsApp de colores¨, que tomo fuerza y se ha hecho presente en las últimas horas, es una fiel imitación de ¨whatsapp.com¨, con la particularidad de cambiar la primera letra por un símbolo mediante un error que desde la página se piensa que es una ‘w’ cuando en realidad no lo es; esto hace que los usuarios caigan en el error de acceder a un sitio equivoco, creyendo estar en la página oficial.

Esta web fraudulenta pide a sus usuarios que compartan un enlace con sus pares, y de esta forma se obtiene una nueva versión de WhatsApp con nueva apariencia y colores. Al realizar dichos pasos, el enlace instala en el aparato móvil una aplicación que funciona como ¨adware¨, la cual muestra publicidad sin permiso de los usuarios.
Este tipo de casos se hacen más frecuentes. Virus que infectan no solo a quien descarga la aplicación sino también a sus contactos por culpa de los que ya están afectados y comparten los mensajes instantáneos. Por ellos, es de suma importancia que se corrobore antes de instalar cualquier imitación que se ofrece, asegurándose que lo que se está instalando sea de una fuente confiable.

lunes, 15 de mayo de 2017

Posteo 2: Crónica deportiva con video embebido

RIVER GOLEÓ Y BOCA SE QUEDO SIN PIMIENTA.- 
Es sabido que el River del Muñeco es ese que viene paso a paso acercándose lentamente sin hacer ruido, ese que está afilado, ese que no es el mismo que el de la Sudamericana, que el de la Libertadores, pero es ese River lleno de pibes con hambre de gloria, ese que no te va a defraudar.
En la tarde del domingo, el equipo de Núñez no podía desperdiciar puntos, solo servía la victoria, no solo por la hermosa sensación de todo equipo de ganar los 3 puntos de visitante en la casa de su histórico rival siendo 11 contra todos; también para poder clasificar a la próxima Copa Libertadores a disputarse, pero por sobre todas las cosas, para poder sumar y lograr acercarse a la cima, donde todavía el líder esta indefinido y cada vez más propenso a caer.
Los Millonarios se dieron el gusto y golearon, en todo sentido de la expresión.  Haciendo un juego bonito desde el inicio del primer tiempo, logrando la diferencia de la mano del Pity Martínez, que cuando se enfoca no hay quien lo pueda parar, sin obviar a los dos gladiadores que están arriba como Alario y Driussi, la decisión y liderazgo de Ponzio, con la firmeza de los centrales, sin olvidarnos del arquero, el gran Batalla eximiéndose de ciertos errores con la majestuosa doble tapada final, dignas de remontarnos en el tiempo a grandes glorias que defendieron esa camiseta.
En varias oportunidades el equipo del Riachuelo logró igualar o dar vuelta los resultados, pero es este River de Gallardo, ese que no tiembla ni duda cuando hay que poner, ese que late y que no se achica en cada final, el que salió a defender cada pelota y ganó el partido.
Si bien no hay que dormirse en los laureles y como dice su técnico: ¨hay que seguir sumando¨, podemos afirmar que el equipo de Núñez va a dar batalla hasta el final y que ayer obtuvo las tres G: ganó, gustó y goleó. 



miércoles, 3 de mayo de 2017

Posteo 1: Crónica de viaje con imagen editada


EL ESTALLIDO MÁS GRANDE.-



Existen recuerdos que nos dejan marcas. Momentos inigualables que desearíamos volver a vivir. Es por eso que tengo que remontarme once años atrás, allá por el 2006, más precisamente el 23 de Febrero.
Como si hubiese sido ayer, vuelvo a vivir ese día con sensaciones de ansiedad mezclada con nerviosismo, alegría y euforia. Con mis dulces (no tan dulces) 14 años, en plena juventud y rebeldía. Un día de sol con mucho calor, y un mundo de gente por esas calles porteñas desfilando sus flequillos cortados a la perfección, zapatillas de lona llenas de historias que contar – cuanto más rotas y sucias mejor-, morrales repletos de parches, y unas cuantas lenguas rojas marcaban un estilo; todos metidos en esa nube de buena onda, podíamos respirar esos aires de rock n' roll Stone.
El día tan esperado había llegado y ahí estaba yo, subiendo las interminables escaleras del inmenso y tan amado, para mí, Estadio Monumental, recordando aquel día cero en que soñé que ese momento que estaba viviendo se hiciera realidad. Llegué, era verdad, y tras un sentido suspiro que me hizo agradecer todo el gran sacrificio que hice para comprar la bendita entrada, no pude contener mis lágrimas de alegría.
La tarde iba cayendo en Núñez, mientras se podía ver llegar grupos de adolescentes, familias, todo tipo de generaciones que cubrían esa inmensidad de estadio, todos con un mismo fin, verlos a ellos.
Pasamos por el 1, 2, 3, 4 de ese chico común con su rock cuadrado del viejo, adentrándonos por esas ¨pelotas¨ que siempre nos dejan tanto que hablar, para finalizar en un ritual Piojoso de la mano de Ciro y su farolito que nos hizo sacudir hasta despegar los pies del suelo Riverplatense.
Y era la hora pautada, meses de espera habían terminado. Recuerdo mis palpitaciones a mil por hora esperando ver lo máximo que podría ver jamás en mi vida. Se apagaron las luces y se sintió como la marea de gente, sin caber si quiera un alfiler de más, nos deslizo de un empujón en bloque hacia adelante, y comenzó el show. Luego de ese gran estallido, recuerdo como si lo estuviese escuchando en mis oídos en este preciso momento al ¨saltarín Jack¨ y sus primeros acordes; con ustedes Sus Majestades Satánicas, The Rolling Stones... lo estaba viviendo, era cierto.
Bajo una escasa cortina de lluvia nos pasearon por toda su historia recorriendo sus inicios, sin olvidarse de los tan ansiados hits y ese Brown Sugar haciéndonos sentir vivos, regalándonos un instante de felicidad plena. Pero todo lo que comienza tiene un fin y con el ¨I can´t get no satisfaction¨ nos estaban haciendo saber que la hora de volver a casa había llegado.
Lo que puedo decir de ese inolvidable viaje es que conservo los mejores recuerdos en mi inconsciente que jamás voy a poder borrar por más que lo intente; que no hay edad para sentirse joven, y que cuento los días, meses, años para que ese día por fin se repita.
Que sigan rodando las piedras del Rock!